lunes, 12 de enero de 2015

Anónimo: Santa Liberata


Santa Liberata



Anónimo

 Santa Liberata


Óleo sobre tabla
Museo Diocesano de la Seu d'Urgell



Según la leyenda, Liberata o Librada era una princesa, hija de un rey, que llevada por la devoción, había consagrado su alma a Dios, haciendo voto personal de castidad. Sin embargo, su padre, el rey tenía otros planes para ella y la había prometido en matrimonio a un príncipe extranjero, por razón de Estado. Liberata al saberlo oró y ayunó, pidiendo a Dios que le librara del matrimonio para poder cumplir su voto de castidad. Rechazaba ingerir todos los alimentos que le traían, y si la forzaban a comer, vomitaba. Su estado era de extrema delgadez y finalmente le salió barba. Cuando llegó el príncipe a ver su prometida, viendo la barba de su cara y su extrema delgadez, rompió su compromiso matrimonial. Pero el padre de Liberata, al ver burlados sus planes, la mandó crucificar.



Sta. Wilgefortis. Capilla de Loreto. Praga


A Liberata pues, se la representa como una mujer crucificada y con barba, en un interesante simbolismo andrógino, cuyos antecedentes pueden remontarse a antiguos mitos andróginos chipriotas. Hay variaciones de este mito en Italia (Santo Volto de Lucca) y en el Norte de Europa (Sta. Wilgefortis). Entre nosotros goza de especial popularidad su culto en Baiona y Sigüenza. Se considera patrona de las mujeres mal casadas.






Ya hemos comentado en alguna otra ocasión que el hirsutismo puede deberse a una masculinización secundaria favorecido o acusado tras anorexias importantes.
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