lunes, 12 de enero de 2015

Ghirlandaio: Retrato de un anciano con su nieto

Ghirlandaio. Retrato de un anciano con su nieto.





Ghirlandaio (1449 - 1494)

Retrato de un anciano con su nieto (1490 circa)

Óleo sobre tabla 62 x 46 cm
Museo del Louvre, París. 






De todas las representaciones de enfermedades de la piel en obras de arte tal vez sea ésta la más paradigmática y la que es más habitualmente citada.

Domenico Bigordi, más conocido como Ghirlandaio fue un gran pintor del Renacimiento italiano. Entre sus alumnos, figuró el propio Miguel Ángel.

En algunos de sus frescos retrató diversos personajes famosos de su tiempo, como Lorenzo el Magnifico y el Poliziano.

También legó otras pinturas como esta, Retrato de un viejo y su nieto, realizada con gran realismo. Ambos personajes parecen dialogar, y sus miradas revelan una gran ternura. Destaca el vivo colorido de las ropas del anciano, típicas de la aristocracia florentina. Fra Filippo Lippi había tomado de los flamencos el recurso de la ventana abierta al fondo 50 años antes, y aquí lo utilizó también Ghirlandaio.

Es muy interesante señalar que Ghirlandaio ya había realizado con anterioridad un dibujo del viejo, que se conserva en el Nationalmuseum de Estocolmo: el hombre ya había muerto y también en este dibujo puede observarse la evidente malformación de su nariz.


El dibujo de Ghirlandaio del Nationalmuseum de Estocolmo




Evidentemente, se trata de un rinofima, consecuencia de una probable rosácea que el hombre debía sufrir.  Además del rinofima, el viejo también presenta un nevus intradérmico en la zona frontotemporal. Las arrugas y relieves de la piel también están reflejados con minuciosidad y detalle. 
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