lunes, 12 de enero de 2015

Pinturas de castas: Negro torna atrás







Anónimo 

Negro torna atrás 

(Serie de pinturas de castas) 

Óleo sobre cobre, 36 x 48 cm (Perú, 1770). 
Museo de América, Madrid.




Tras la llegada de los conquistadores a América, se produjo una mezcla étnica compleja a que pronto dio lugar a variadas combinaciones. Tambien se produjo un sistema social de castas, que intentó jerarquizar los diversos niveles de mestizaje en función de su porcentaje genético de sangre blanca o como se decía entonces, "de limpieza de sangre". Este sistema social racista (que aun hoy pervive de algun modo en ciertos países americanos) pronto se demostró de aplicación muy complicada por la gran variedad de cruces posibles. Uno de estos grupos era llamado "tente en el aire", una denominación que expresaba que una persona perteneciente a esta casta flotaba en el aire, incapaz de echar raíces, sin identidad propia.

La llamada pintura de castas era un género pictórico que floreció en el siglo XVIII, principalmente en el Virreinato de Nueva España, aunque también se practicó en el Virreinato del Perú. Son series de cuadros que intentan clasificar las distintas mezclas entre razas "puras": españoles, indígenas y negros. En cada pintura se representan familias: el padre, la madre y el hijo. La que comentamos forma parte de una serie peruana que el virrey del Perú, Manuel Amat y Junyent (1761-1776), envió a España en 1770, por encargo de Carlos III, quien animado por su hijo –el Príncipe de Asturias, el futuro Carlos IV– quería armar el primer Gabinete Real de Historia Natural en España.

Los dermatólogos nos fijamos habitualmente en los fototipos. El color de la piel determinado por causas genéticas es el resultante de este "melting pot" que a veces depara alguna sorpresa, como el caso de los "negro torna atrás": una combinación genética de escasa probabilidad por la que dos padres aparentemente blancos pueden tener un hijo negro.


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