viernes, 28 de agosto de 2015

Una cabellera de penes (y II)








Cabeza con cabellera polifálica
(s. XVI)

Cristal tallado procedente de Italia 
Museo del Castillo de Perelada, Girona





En una entrada anterior, comentábamos la representación de Mercurio polifálico, dotado de una cabellera de penes, símbolo de la fertilidad, abundancia y prosperidad. Debido a los tabúes sexuales que se impusieron más tarde, esta imagen no ha sido muy repetida posteriormente, a pesar de que las referencias a la mitología grecorromana son constantes a partir del Renacimiento. 

Aún hoy, al entrar en una Cámara de Comercio, un Banco o una sucursal de Correos, podemos ver símbolos alusivos a Mercurio (petaso, caduceo...), pero no es fácil encontrar alusión alguna a la cabellera de la prosperidad.

Sin embargo, a veces podemos encontrar alguna sorpresa. Es el caso de este cristal tallado del s. XVI, presente en la colección Mateu del Castillo de Perelada. Representa una cabeza, de perfil, con una cabellera polifálica, en un estilo que recuerda al de Arcimboldo. Aunque no está bien documentada su simbología, creemos que se trata de una alegoría a Mercurio polifálico. 

Una muestra más de la simbología del cabello en el sentido de la prosperidad y de la abundancia, algo que queda en el subconsciente colectivo, lo que explica en parte la preocupación que invade a muchos varones  con alopecia al verse desprovistos de una señal tan propicia.   


Arcimboldo: 




jueves, 27 de agosto de 2015

Una cabellera de penes (I)


Mercurio polifálico. Museo Archeologico Nazionale, Nápoles.
La cabellera de penes, un símbolo de fertilidad, riqueza y abundancia. 




Mercurio polifálico
(s. I d.n.e.) 

Amuleto de bronce
Museo Archeologico Nazionale, Nápoles




En el Museo Archeologico Nazionale de Nápoles hay una sala especial, el Gabinetto Segreto, donde se exhiben una multitud de obras de arte romano procedentes de Pompeya y Herculano con escenas de sexo explícito. Una colección muy interesante para comprender los usos y costumbres eróticas en el Imperio Romano. 

Una de ellas es el llamado Mercurio Polifálico. Se trata de un amuleto de pequeño tamaño, en bronce que representa al dios del comercio. 

Mercurio era, entre los romanos el equivalente al dios griego Hermes, y era el dios del comercio, de los banqueros y de los ladrones. Una curiosa asociación, ¿no?. Era además un dios astuto y hacía las funciones de mensajero de los dioses (por eso suele representarse con alas en los pies y también en el petaso, un sombrero alado que es uno de sus atributos). El nombre del dios Mercurio originó la palabra mercado y también dió nombre al metal con el que se trabajaba el oro, imprescindible para dar pureza y limpiar los metales nobles. Lleva por ello el dios una bolsa, que significa el dinero. 

Además de sus atributos más habituales, en esta figurilla presenta los cabellos transformados en falos o penes erectos. Además también luce él mismo un enorme falo, muy destacado. Estos atributos simbolizan la fertilidad y las riquezas. En efecto, los falos entre los romanos eran un emblema de buena suerte y frecuentemente los encontramos representados en la puerta de las casas o de las ciudades, cosa que no nos ha de hacer pensar que eran burdeles. Los falos en las casas eran amuletos de la suerte y frecuentemente eran tocados con reverencia por los que entraban. Cerca de la puerta de las murallas romanas de Empúries hay un bajorrelieve con un gran falo, propiciatorio de suerte y felicidad a la ciudad. 





























Hermas. A la izquierda, herma arcaica (Museo Arqueológico de Atenas). 
A la derecha, Herma clásica (Museo Arqueológico de Estambul) 


El antecesor griego de Mercurio, entre los griegos, era Hermes; al que igualmente se le comenzó representando en origen por una pilastra de sección cuadrada con un gran falo en su centro (llamadas Herma); pedestales que se colocaban en los campos para que hubiera grandes cosechas. Posteriormente estas pilastras se complementaron con el busto del dios en la parte superior y más tarde fueron ya sustituídas por estatuas de bulto redondo. Tras ello, pasó a ser Hermes la deidad de las riquezas (agrarias) y con ello el dios del comercio (que se identificó luego en Roma con el Metal que trabajaba el patrón oro: Mercurio).

Por cuanto hemos expuesto, ya es nos fácil comprender como Hermes-Mercurio, el dios del comercio y de la riqueza, fue representado en Pompeya con la cabellera de falos; cuyo símbolo no es otro más que el de la fecundidad y las riquezas. Recordemos que el cabello suelto conserva el simbolismo de la fecundidad, aún en nuestros días.



Cuernos de la abundancia en forma de falos de terracota.
Museu Arqueològic de Catalunya (Empúries). 


Los penes erectos, por otro lado, pueden recordarnos enormemente a los cuernos; ello debido a que igualmente el cuerno era tenido por imagen del dinero, ya que significaba la pecunia (el ganado, que se medía en cabezas y se contaba por cuernas). De ahí se deriva el concepto de cuerno de la abundancia o cornucopia. El asta o el cuerno era el símbolo de la masculinidad y de la virilidad (por su parecido con el falo y con las armas, pero sobre todo porque originariamente y hasta la expansión completa del Hierro -hacia el siglo VIII a.n.e., los campesinos solían labrar la tierra con una dura asta). Por lo que ese cuerno que se ponía en el extremo del arado es el verdadero origen del cuerno de la abundancia, tanto como un símbolo muy cercano al del pene erecto, que traía la fecundidad (las riquezas y el bien) como por la creencia de que combatía la mala suerte: El Mal de Ojo. 

De este modo, el arado era entendido como un pene, la semilla como el semen y la tierra como el útero materno. Por eso un falo erecto, o una vagina, eran los atributos de la felicidad, la prosperidad y de la riqueza. Su significado es todo lo contrario del mal: La esterilidad, la impotencia, la pobreza, la infelicidad, el mal, la pena.... Y por lo tanto de la desgracia y del Mal de Ojo.


Mercurio en el arte: 



miércoles, 26 de agosto de 2015

La piel herida


Hairy arm



Kevin Klein
Hairy arm
(2002) 

Óleo sobre lienzo. 12" x 12"




Kevin Klein (1947) es un pintor hiperrealista contemporáneo instalado en Beacon, Nueva York. Está interesado en pintar la piel: tanto la humana como la de algunos animales. Klein representa la superficie cutánea con gran precisión y maestría. Sus pinturas nos acercan de forma increíble a la realidad. 


Pero a Klein no solamente le interesa pintar la piel normal, sino que se siente atraído por pintar la fragilidad y vulnerabilidad cutánea. Muchas de sus obras nos presentan el aspecto que tiene la piel alterada, traumatizada, lacerada y enferma. Sus pinturas presentan la piel herida vista muy de cerca y con un realismo tan extremo que no pueden dejar indiferente a quien las contempla.


Tongue (1999)
Óleo sobre tela 
      

Klein da clases de pintura en el Manhattanville College y ocasionalmente también enseña historia de los materiales de pintura y técnicas pictóricas. 

Su obra se ha exhibido en diversos lugares de los Estados Unidos, tanto en exposiciones individuales como colectivas, como en Kenise Barnes Fine Art, The Perella Gallery en el Fulton-Montgomery Community College, Katonah Museum,  Pelham Art Center, y el Schweinfurth Memorial Art Center.  



Laura's hand (2004). Acrílico sobre lienzo 16" x 18"


Tomoko- Big and Bruised (2000)
Óleo sobre lienzo


Poison ivy (2011)
Óleo sobre lienzo 36" x 36"





martes, 25 de agosto de 2015

Asclepios





Estatua de Asclepios

Escultura en mármol
Pergamonmuseum, Berlin. 



En la mitología griega, Asclepio o Asclepios (en griego, Ἀσκληπιός) fue el dios de la Medicina y del arte de curar, y era venerado en Grecia en varios santuarios, algunos con mucha fama - como el de Epidauros o el de Pérgamo - en los que se desarrollaron escuelas de Medicina asociadas. Los sacerdotes del dios (asclepíades) tenían conocimientos médicos y aplicaban técnicas curativas. Se dice que el propio Hipócrates habría sido uno de ellos. 

Los atributos de Asclepios eran serpientes enrrolladas en un bastón, piñas, coronas de laurel, una cabra o un perro. De todos ellos el más común es la serpiente, ya que según las creencias de la época vivía tanto sobre la tierra como en su interior. 

Asclepios fue entregado de niño al centauro Quirón, quien le enseñó los secretos de la curación, en especial el uso de las plantas medicinales. Fue tal la habilidad que alcanzó Asclepios que incluso logró resucitar a un muerto. Zeus se encolerizó por este hecho y lo mató con su rayo. Asclepios fue llevado a los cielos, convirtiéndose en deidad. 

Los familiares de Asclepios también desempeñaban funciones médicas. Así su mujer Epíone calmaba el dolor; su hija Hygia era el símbolo de la prevención; su hija Panacea el símbolo del tratamiento; su hijo Telesforo el símbolo de la convalescencia y sus hijos Podalirio y Macaón los dioses protectores de cirujanos y médicos. 

Los romanos veneraban también a Asclepios con el nombre de Esculapio. 


Asclepios, dios de la Medicina: 





Recuerdo de Palmira


RECUERDO DE PALMIRA

Palmira, capital de los nabateos; nudo de unión entre Oriente y Occidente; ciudad de tolerancia y convivencia religiosa, donde se adoraban a los dioses romanos, a Baal y al dios Sol; sede y trono de la reina Zenobia... Nunca olvidaré la gran impresión que dejaste en mi alma.  

Palmira, nacida de un oasis de palmas en medio del desierto, sobreviviste a tantas guerras y a vicisitudes, pero no pudiste conseguir ser un oasis de cultura en medio del árido desierto del fanatismo, la ignorancia y la estupidez humana. 

Pequeña Palmira, paso comercial de caravanas, nudo de comunicaciones, para tí no han valido los puentes del diálogo, de la comprensión, del respeto a lo que un día fue y que ya no es. 

Te han mutilado, Palmira, han asesinado a tu protector,   degollándolo en público como a un becerro, en un último sacrificio, cruento, vil e injusto. Pobre Palmira, mártir y abandonada, envuelta en absurdas guerras que no se contentan con abatir hombres, también intentan matar a las piedras, y acallar la historia para sepultarla en la fría fosa del olvido. 

Pero no lo conseguirán, Palmira. No lograrán que mueras olvidada. Porque mientras quedemos algunos que te recordemos, que evoquemos tu memoria y tu recuerdo, seguirás viviendo, elegante y próspera como en tiempos de la reina Zenobia. Porque el recuerdo es vida eterna y sólo el olvido tiene el sabor de muerte. 





lunes, 24 de agosto de 2015

Inmensa tristeza

EL ESTADO ISLAMICO HA DINAMITADO 
HOY EL TEMPLO DE BAAL EN PALMIRA





Inmensa tristeza. Siento un sentimiento amargo, mezcla de desazón, de impotencia, de haber perdido algo importante vital, como si me hubieran arrancado un miembro o como si me faltara algo. Porque Palmira era de todos, era un patrimonio de la Humanidad, un legado de cultura de otras civilizaciones, de otros seres humanos que nos precedieron y nos dejaron su forma de ver el mundo. No nos lo imponían, no nos condicionaban. Simplemente, en sus ruinas, en los restos de sus templos y de sus estatuas nos contaban como lo habían visto ellos, como habían vivido en este planeta común, hace un montón de siglos. 

Recuerdo Palmira. Uno de los yacimientos arqueológicos que más me han impresionado. Recuerdo el magnífico templo de Baal, que hoy ya es un montón de escombros. A partir de hoy serán sólo recuerdos, vivencias que permanecerán en mi corazón. 

Hace poco, el ISIS asesinó al que había sido el conservador de las ruinas de Palmira. Una acción execrable, terrible, abominable. Su crimen? Haber conservado, cuidado y preservado un monumento excepcional, para toda la Humanidad. Hoy, la repugnante acción se ha completado. Tras el conservador del museo, la destrucción del templo de Baal. La cultura se ha convertido en un delito, para unos fanáticos ignorantes y absurdos. Ante esta horrible acción sólo nos queda el llanto, la tristeza, la desazón. 





domingo, 23 de agosto de 2015

Las cabezas cortadas de Ullastret (y II)




Cráneo de una persona adulta de entre 30 y 40 años de edad, hallado en el yacimiento de Puig Castellar (Santa Coloma de Gramanet, s. IV-III a.n.e.) Presenta un pequeño tumor óseo de unos 2 cm de diámetro en la zona occipital izquierda. El desgaste de las piezas dentarias es notable. Se aprecian marcas de descarnamiento en la parte frontal, incisiones poco profundas que corresponden al momento del arrancamiento del cuero cabelludo. El clavo usado para fijarlo a una estructura de madera tenía originariamente una longitud de más de 20 cm y antes de clavarlo en la zona frontoparietal se preparó el hueso para impedir su fractura. 




Cráneos enclavados
(s. III a.n.e.) 

Museu Arqueològic de Catalunya (Ullastret) 



Aludíamos en una reciente entrada a los cráneos enclavados de Ullastret. Recientemente estos restos han sido estudiados mediante radiografías, TAC, estudios de ADN y otras técnicas en el cercano Hospital de Palamós.  





Radiografía longitudinal de uno de los cráneos enclavados 
realizada después de su extracción en bloque y previa 
al proceso de limpieza, consolidación y estudio antropológico. 

Gracias a estas técnicas se ha podido limpiar y reconstruir los cráneos encontrados y por otra parte se ha podido proceder a la reconstrucción virtual de la hipotética cara de un íbero.

La antropología física aborda aspectos básicos como el sexo y la edad de los restos humanos. También aporta detalles más propios de un expediente médico, como rastros de enfermedades y traumatismos sufridos en vida o la evaluación de su salud dental. Así alguno de los cráneos estudiados presentaba huellas de una tumoración occipital, que no se ha podido  identificar con precisión. La observación detallada de los huesos  evidencia lesiones (cortes o golpes) producto de hechos violentos de los que fueron víctimas así como las marcas provocadas por la posterior manipulación de los despojos para ser transformados en trofeos de exhibición. 



Las pruebas de diagnóstico por la imagen (Tomografía Axial Computerizada 3 D y
radiografía digital , obtuvieron detalles de los bloques de huesos y tierra procedentes
de la excavación para poder efectuar una primera evaluación del estado
de los restos y poder programar su estudio en el laboratorio. 




Las imágenes en soporte digital permiten estudiar detalladamente los cráneos
sin tener que manipularlos. La posición exacta de los clavos de hierro y el
grado de conservación quedan documentados antes de
extraerlos para su consolidación y restauración. 

Cuando se reconstruye el mapa genético a partir del ADN mitocondrial (ADNm) y ADN nuclear (ADNn) se revelan detalles de la identidad de los restos humanos y de sus posibles conexiones familiares. Pocos individuos de Ullastret conservan colágeno en dientes o huesos y reconstruir sus cadenas genómicas resulta muy difícil. Se confirma que la mayoría son varones, que no están emparentados por vía materna y que pertenecen a los grupos de poblaciones antiguas del nordeste de la península ibérica. 

Los análisis bioquímicos basados en los niveles de isótopos que se están realizando en la UAB (Universitat Autònoma de Barcelona) buscan los orígenes de los restos humanos de Ullastret. Comparando los niveles de oxígeno y de estroncio en huesos y dientes se investiga si eran nacidos en la zona o bien venidos de otras tierras. Por otra parte, el carbono (12C y 13C) y el nitrógeno (14N y 15N) nos informan sobre si su dieta era vegetariana, identificando los grupos de vegetales consumidos, o carnívora, y si los alimentos procedían de un medio terrestre o marino. 




El cráneo que encabeza esta entrada presentaba restos 
de una tumoración ósea en la zona parieto-occipital 




Restauración y estudio de los cráneos de Ullastret: